Diseño y construcción de Minigolf
Construccion de figuras de minigolf.
En nuestra empresa fabricamos figuras de Mini-golf in situ, a la medida, diseños adaptados a la temática del centro turístico o deportivo, creamos un entorno armonioso y atractivo para los usuarios, utilizamos césped artificial o pavimentos de hormigón, brindamos calidad y economía en una instalación diseñada el disfrute de nuestros clientes.
Se puede combinar el mini-golf para obtener un ambiente agradable con los elementos del entorno, con cascadas de agua, fuentes, jardines, paseos de pavimento impreso, piedra natural o madera, accesorios decorativos e iluminación adecuada al uso.
Hacemos realidad su Mini-golf, de acuerdo a sus expectativas
A quien va dirigido este juego. A cualquier persona; desde niños, adultos, jubilados. Esto no es golf profesional. Aprender a jugar es muy fácil, cosa de niños. Para empezar en el minigolf no hay campo en sí, sino hoyos sueltos; en concreto, 18 hoyos, aunque depende un poco del lugar en el que juguéis.
Para iniciación infantil desde 4 hoyos es suficiente. Los hoyos son un mini recorrido en la instalacion que puede ser de tierra o pavimento, Están numerados, del 1 al 18 (o al número que sea) y la dificultad va “in crescendo”.
Los primeros son muy fáciles y apenas suponen dificultades. En cambio, los últimos son más difíciles, son subidas, con puentes por los que debe pasar la pelota, con desniveles...
No necesitas tener un equipamiento de coste elevado tan solo el “stick” (el palo con el que le das a la pelota), un par de bolas y una libreta en donde anotar la puntuación.
Se pueden llevar dos tipos de puntuación. La más sencilla, que es anotar cuántos golpes ha hecho cada jugador en cada hoyo y gana el que menos golpes tenga en total. O, una que se parece más al golf, en la que se establece un par para cada hoyo. Un “par” es el número de golpes con los que se supone que se puede hacer cada hoyo. En este caso, puntúa más hacer el hoyo en el par que se había establecido, o acercarse lo máximo posible a ese número.
Si no se tiene mucha experiencia, ya sean grandes o mayores, hijos, nietos, tíos o primos, lo más fácil es jugar contando los golpes que se han necesitado para meter la pelota en el hoyo.
Las reglas del minigolf son muy sencillas. Para cada hoyo tienes 7 tiros o intentos. Si después de los siete intentos no la has metido, se cuenta como si hubieras necesitado 8 golpes y se pasa de hoyo. Si no fuera así, imagínate, habría partidas que durarían horas y horas.
Si hay un obstáculo, como un puente, o el camino se bifurca, o hay un volcán o un tobogán, tienes tres intentos para pasar ese obstáculo. Si no lo consigues con tres golpes, pasas al otro lado de la dificultad y se cuenta como si hubieras necesitado 4 tiros.

